miércoles

Porque si....




Después de sentarse solo y exclusivamente a sacar la cuenta de cuánto tiempo lleva de soltera, Ana se da cuenta de que son más de los que imaginaba, tantos que perdió la cuenta cuando iba por la mitad, y muy concentrada en su nueva labor, como si no tuviera nada más que hacer en esta vida, lo volvió a intentar y si…

Son  7 meses y 3 semanas sin tener sexo, o sea 34 semanas y dos días sin dar un beso,  es decir 236 días sin pareja, en conclusión  5664 horas en las que ha intentado sin tener resultado olvidarse del pasado, soy testigo de todos y cada uno de esos intentos perdidos y de cómo se repite una y mil veces “esto es temporal”.

Si mi Ana tuviera otro trabajo, si viviera en un lugar distinto, una vida social diferente o por lo menos una vida social, lo más seguro es que no habría pasado de las tres primeras semanas, y esos 7 meses se habrían convertido en 222 días de sexo desenfrenado (ehhh...tal vez)…bueno es lo que ella cree.

Pero su trabajo y el lugar en el que vive le agrada y su vida social es perfecta, por lo tanto ella no cree que ese sea el problema.
Claro que estos meses, semanas y horas de soledad consentidas, han servido de mucho, ahora Ana se ama y ama mucho, se dio cuenta que puede amar de lejos, de cerca, sin ver, sin tocar, sin oler, se puede amar lo que ella quiera y lo que no quiera, el tiempo que quiera, en silencio o a los gritos, sin prejuicios, sin rencores, porque si, despacito con suspiros y todos los días hasta cuando ella por fin lo decida.