viernes





A Ana se le antoja un  helado de yogurt con  salsa de mora, 
esos que venden al lado de su antiguo empleo.
Se le antoja ir a bailar, porque si... y por qué no?
Se le antoja un domingo, eso que por la compañia se desea que 
fuera un  largo sábado.
Se le antoja caminar sola o acompañada, casi da igual…
Se le antoja pasear en bici una tarde de poco sol y mucha lluvia.
Se le antoja dar un largo beso, esos que se dan del lado derecho de la nariz,
o un mordisco en el hombro izquierdo. 
Se le antoja un secreto, esos que sacan  mordiscos en los labios y
sonrisas inconscientes.
Se le antoja un susurro  en el oído de un"te quiero y te extraño más que a nada en el mundo", 
sobre todo si el cielo esta de gris y hace frio.
Se le antoja olvidar cosas y empezar de cero.
Se le antoja seguir,  pero también se le antoja esperar...solo un poco más, por curiosidad.
Y mientras Ana espera sin esperar, se le antoja un  frio y delicioso jugo de limón, también una caricia en la espalda , esas que se dan por  físico y pura necesidad.