martes

Es Ana

Amaneció y  mi Ana es mucho más feliz que hace innumerables meses.
Ya vive, respira, ríe y canta.
Se estira entre sus cobijas tibias, tiene espacio. 
Ya no comparte su luz. 
Ya nadie le roba su aliento. 
Ya él no viola su sitio.
Mira de reojo por la ventana, calcula la hora y se da cuenta que es muy temprano, esboza una leve sonrisa y se vuelve a hundir entre sus  cálidas y suaves cobijas de lana. 
Ya no hay afán. 
Nadie la observa. 
Sus niños duermen, todo es tranquilo, todo es azul,  perfecto, sobre todo porque  su ambiente tiene un 
particular olor a margaritas blancas.





5 comentarios:

  1. regresaste mi linda ana , feliz y radiante....:) linda entrada!!!!!!!!!

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  2. Son demasiados meses sin Ana, demasiado tiempo sin la compañía de los detalles. Se te echaba de menos. Besos.

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  3. ¡Hola, bella! Qué gusto leerte de nuevo. Sobre todo porque ahora tu Anita está mucho más tranquila y feliz que antes. ¡Me da tanta alegría!
    Mil gracias por visitarme.

    Siente una brazo inmenso, lleno de cariño desde Siberia.

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  4. mil gracias a los dos...yo también los extrañe un montón!!! besos y fuertes abrazos...:)

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