viernes

GATUNANA

Ana no confía en los gatos, se le eriza la piel cuando alguno se le acerca, ignora el por qué
tal vez por alguna infundada razón su mente lo apagó en lo más recóndito de su inconsciente.
Sin embargo y aunque parezca extraño después de tener un orgasmo,
Ana aparta a su amante se resguarda y estira entre la sabanas se frota los muslos y espontáneamente ronronea como un gato,
se huele especialmente el brazo derecho, desde los dedos hasta los hombros como tratando de rescatar ese par de segundos en que su cuerpo palpito y descanso en un ligero desahogado ritual felino.

 foto de Maria Paula Filippelli 1984

12 comentarios:

  1. lindos textos. En especial "Resquicios..." (de los que lei)

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  2. (tu)Extraño muy agradecida ...(por ahora iniciado)

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  3. Me gusta tu blog...y confío en los gatos, los negros, atigresados, jaspeados...
    Pero es cierto, tras un orgasmo a veces aparecen ciertos ronroneos..seremos más felinos de lo que creemos?
    Gracias por pasarte por mi blog, un saludo

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  4. Gracias mi Gotadeagua,(Aquí entre tú y yo hay que disfrutar esos ronroneos orgásmicos ya que son muy cortos )

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  5. Ronroneos Orgasmicos...Ese hubiera sido un buen titulo, estaré pasando secretamente por aquí…me gusta tu blog bonita!!!!

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  6. Me encanta Ana. Me la presentas?

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  7. Tampoco confío en ellos, y nunca he hecho ese ritual gatuno, jajaja.

    Muá.

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  8. Bello, intenso, muy cercano. Tus palabras se identifican antes incluso de coneguir un significado; es un juego muy interesante. Creo que este rincón va a ser un buen lugar para los gatos.

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