martes



Ana echar un vistazo de reojo por la ventana, 
y sonríe por que le gusta….

...TU...

Ana se mira  y simplemente permanece atenta, 
porque siente que necesita que ese recuerdo de una presencia lejana  ayude a que sus letras fluyan desde su alma sin ser invitadas. 



Y quiere que esa misma presencia que le revolvió el deseo, 
las esperanzas y sin duda las ganas reaparezca y le sorprenda la vida sin ir a buscarlas. 


Ana quiere que se dé el gusto de repetir, gracias a ella, 
estremecimientos que solo las palabras con deseos ocultos suelen hacer fluir con solo leerlas, como las sensaciones que sienten dos desconocidos que se encantan con solo mirarse.   
  

miércoles




Quieres jugar???
Quiero que vengas con migo…
Cuando puedes???

Le pregunta Ana  a liZ…
A las 6….7…o 12…
Responde LiZ, mientras se acerca y le da un beso corto, fuerte y pesado…
Ana disfruta como le acaricia y envuelve el aliento,
Y siente como si conociera su respiración, su piel  y su aroma…

De repente Ana despierta a las 5:20 de la mañana solitaria, revuelta y  forzado las ganas para ocultar en su mente a LiZ y a un sueño inoportuno.




viernes













Te vi... juntabas margaritas del mantel
Ya sé que te trate bastante mal,
No sé si eras un ángel o un rubí
O simplemente te vi.

Te vi, saliste entre la gente a saludar
Los astros se rieron otra vez, la llave de mándala se quebró
O simplemente te vi.

Todo lo que diga esta de más,
Las luces siempre encienden en el alma
Y cuando me pierdo en la ciudad, vos ya sabes comprender
Es solo un rato no mas, tendría que llorar o salir a matar.
Te vi, te vi, te vi... yo no buscaba nadie y te vi.

Te vi... fumabas unos chinos en Madrid
Hay cosas que te ayudan a vivir
No hacías otra cosa que escribir
Y yo simplemente te vi.
Me fui... me voy, de vez en cuando a algún lugar
Ya sé, no te hace gracia este país...
Tenías un vestido y un amor...y yo simplemente te vi.

Todo lo que diga esta de más,
Las luces siempre encienden en el alma
Y cuando me pierdo en la ciudad,
Vos ya sabes comprender... es solo un rato no mas,
Tendría que llorar o salir a matar...
Te vi, te vi, te vi... Yo no buscaba nadie y te vi.

jueves

Gusto




Ana no toma café pero le gusta abrir su ventana para oler el aroma del café recién hecho que sale de la cocina de su vecina en las mañanas.

Le gusta el sol y la aire de diciembre, pero no le gusta  darse cuenta que el tiempo pasa tan rápidamente.
Le gusta  caminar sola mientras espera encontrar alguien que la alcance.
Le gusta el susurro y las ricitas picaras de sus hijos.
Le gusta el azul, le gustas TU sin saber por o para que, de vez en cuando te  filtras  por su cabeza, sobre todo en esos momentos en que se siente  sin pálpito.
Le gusta el roce, los olores, los ahogos  y los besos.
Le gustan las margaritas blancas.
Le gusta manipular sensualmente a alguien.  
Le gusta el verde primavera de las paredes  y la mesa azul que tiene en su casa.
Le gusta el té de hierba buena y manzanilla.
Le gusta la vista desde su ventana.
Le gusta las caricias en la espalda.
Y le gustas TU…  

miércoles

Destiempo...






Ana no cumple ni dos meses desde que por fin, después de dos largos años de pleitos se pudo separar de su antiguo esposo.

Soy libre!!! se gritaba en silencio mientras dibujaba una linda sonrisa en su cara.
Cuando sin darse cuenta se vio envuelta en una peculiar relación de la que ella está cien por ciento segura que trato de evitar desde el principio, no son amante físicamente, tal vez mentalmente.
 LiZ asegura que ha tenido  sueños realmente calurosos y excitantes con Ana, pero ella trata de evitar el tema, pues cuando lo escuchó quedo pegada a el piso sin poder decir o pensar nada, ella que siempre ha sido una de las más atrevidas y osadas de los últimos tiempos, parece que ha encontrado a alguien mucho mas imprudente que ella.

A LiZ  le gustan las peli, la boca de Ana y el café en leche del bar de la esquina, LiZ es realmente dulce, Ana no lo es…bueno, tienes  días que si y otros que no tanto…
Tal vez lo sería un poco más si su situación fuera otra, si no sintiera el juicio, la moral  y la prudencia gritándole "ni lo pienses" como si fueran alarmas de sirenas encendiéndose en su cabeza cada vez que siente el afán de rozar y contraer sus muslos y dejarse llevar por pensamientos obscenos  que la hagan perder el aliento solo un par de segundos por LiZ.

Ana suspira y no sabe que pueda pasar, tal vez todo esto es un simple delirio, ella se mira y sabe que no necesita esto, no necesita que alguien venga en su caballo blanco a salvarla de una eterna soledad con palabras llenas de magias y lucecitas de colores que con el tiempo se extinguen.

Pero al parecer esto ya no es problema, últimamente ya no habla tanto con LiZ , casi no está y poco responde sus mensajes, quien sabe que cosas estarán pasando por su cabeza , tal vez la tiene en otro espacio o en otro alguien.
Ana no se enoja, sabe muy bien que todos tenemos una amable misión en esta vida con alguien y que tal vez  LiZ ya cumplió la suya con ella, gracias a LiZ, Ana podía resplandecerse y olvidarse por cortos momentos del caos que había en su casa y sabe que tiene  que agradecerle y que quizás un día de estos lo haga.

Juro que si mi situación fuera otra yo me arriesgaría….es lo mejor…. aun no estoy lista…tal vez solo es miedo…se dice Ana mientras se hunde entre sus grandes y tibias cobijas de lana y un pensamiento de consolación pasa sin ser invitado por su cabeza: ... afortunadamente te libero... y lo sabes… mientras se deja atrapar por un suave y placido sueño.














martes

Es Ana

Amaneció y  mi Ana es mucho más feliz que hace innumerables meses.
Ya vive, respira, ríe y canta.
Se estira entre sus cobijas tibias, tiene espacio. 
Ya no comparte su luz. 
Ya nadie le roba su aliento. 
Ya él no viola su sitio.
Mira de reojo por la ventana, calcula la hora y se da cuenta que es muy temprano, esboza una leve sonrisa y se vuelve a hundir entre sus  cálidas y suaves cobijas de lana. 
Ya no hay afán. 
Nadie la observa. 
Sus niños duermen, todo es tranquilo, todo es azul,  perfecto, sobre todo porque  su ambiente tiene un 
particular olor a margaritas blancas.





domingo

Cortos ensueños....


Ana tiene un sueño especial donde un extraño de apariencia agradable y tierna la toca, la besa en la cara luego en los labios y siente esa sensación excepcional  del contacto delicado y apasionando del primer beso, y de repente al despertar  se da cuenta que no recuerda cuando dejo de sentir….

Sutil Duda

Ana siente una luz sutil que brilla en lo más profundo de su oculto ser, luz que anuncia que algo bello y deslumbrante se aproxima.

Ana teme mirar, ya no quiere soñar, ya no quiere dejarse encender por esa luz que tal vez le cambie la existencia.

Ana cierra los ojos y se avergüenza de sus deseos, le gusta la luz le produce esa sensación de cosquilleo que había arrinconado y olvidado.

Ana cierra los ojos y teme que la luz le lastime los ojos, el alma, la vida.

miércoles

Manías de Putita Lunática

Ana está de un ánimo extraño con inclinaciones extrañas y deseos extraños.

¿Qué sucede?

Se pregunta.
Tiene ganas de llorar y gritar, se sienta en su cama llora, se levanta, se acuesta, luego se masturba grita y llora. 

Necesito un amante.

Se dice y llora, aun no ha olvidado el último proyecto de promiscuidad que reflejo un total fracaso.

¿Quién querría complicarse con una mujer que encierra complejos de puta, adicta al té de mariguana y a la masturbación pre y post menstrual?
No recuerdo cuando fue mi último orgasmo entre dos, definitivamente hay que casarse y tener hijos para dejar de tenerlos.
¿Qué tal será tener un vibrador?
Pero el vibrador no besa, hace mucho no he besado a nadie, como extraño los besuqueos calurosamente penetrantes...Uuufff .
¿Pero será menos arriesgado y más satisfactorio que un amante que si besa?

Se pregunta Ana profundamente mientras mira al vacío y le entra una duda.
¿Qué fecha será?

Mira su calendario y si definitivamente en un par de días tendrá el periodo, cada luna es peor donde su cerebro yace rehén de un grupo de hormonas locas que le hacen perder la cordura.
Ana no ve la hora de la menopausia para que estos desordenes mentales desaparezca.
Ella respira profundo.

lo mejor será tomar un té hipnótico para poder pilotear mi estado de lunática descomunal.

Se dice mentalmente  mientras va camino a la tetera.

sábado

Dulce Padecimiento Abdominal…

Ella escucha una canción, esa que apareció en la misma época en que lo conoció, constante canción que le decía que fuera espontánea por que el tiempo es efímero, Ana la cantaba y la bailaba feliz a solas en su casa, mientras sonreía y recordaba esa sensación de placer y gozo que le hacía sentir aquel visitante, ahora la escucha cierra los ojos y siente como si le estrujaran el pecho y a su vez  un leve dolor de estomago no el que se siente cuando algo te emociona, sino el de vacío.

El se fue hace más de un año la canción no, y de vez en cuando aun la escucha, y le recuerda esos días en que estaba a punto de regalar su esencia a un extraño dotado de seductor encanto que el mismo desconocía y que sin darse cuenta se llevo esa emoción al sur adherido a su espalda y en el culo del mundo la dejo sin percibir su aire.

jueves

Usual Desconcierto

Como todos Ana espera la casualidad de su vida.
Espera paciente y en pausa como si el tiempo pasara mansamente a su alrededor, a veces cree que ya paso, pero fielmente aguarda, aunque de vez en cuando la espera se le hace insensata, y cree que esto de la casualidad alguien se lo invento para auto consolarse por la impotencia a ciertas situaciones de la vida.
De todas formas ella se imagina su perfecta casualidad mientras mira a ningún lado , de repente cree que ya es hora de renunciar a esos pensamientos y llega a la conclusión de que cada paso, palabra e incluso cada mirada que emitió todo absolutamente todo la trajo a este espacio- tiempo-realidad de la que a veces le parece anormal e incoherente pero suya y considera parar por qué no está lista para emprender un lento camino a la demencia.
foto de Barbara Bezina

sábado

MeditabundAna

El efecto del té de marihuana hace su efecto,
Ana siente como su mente abandona su cuerpo y
como su cuerpo es más sensible al aire, sonidos y olores.
Escucha y no escucha nada, se arrincona de todo a su alrededor,
sonríe placida cierra los ojos y se deja hundir por esa sensación de gozo orgásmico-interno-mudo que recorre toda su sensibilidad.
Despliegue mentalmente pleno
que solo le da su milagroso té hipnótico.

viernes

Delirios Espontáneos


Ana quiere despertar temprano en un día radiante de verano,vestir la blusa lila y su falda color ocre que le horma las caderas para sentirse bella y radiante, como una melodia para ella misma.
Caminar libre como cuando tenía 20 años, sin pensar en horas ni obligaciones.
Sentir que su cuerpo deja una estela invisible colmada de agradable aroma que seducen produciendo encantamiento a todo aquel que alcanza.
Quiere ir al cine y ver esa peli de la que tanto le han hablado.
Luego y sin afán tomarse un mocachino con galletas de mantequilla en la librería- café de la esquina,
ojear una revista y esperar a que por esas casualidades de la vida toparse con algo o al quien, un olor, sabor, color que le haga sentir que ese día es diferente, que valió la pena despertarse temprano en un día radiante de verano que le hizo olvidar el eterno invierno interno que se manifiesta sin ser invitado en esos días de sobre carga marital.

GATUNANA

Ana no confía en los gatos, se le eriza la piel cuando alguno se le acerca, ignora el por qué
tal vez por alguna infundada razón su mente lo apagó en lo más recóndito de su inconsciente.
Sin embargo y aunque parezca extraño después de tener un orgasmo,
Ana aparta a su amante se resguarda y estira entre la sabanas se frota los muslos y espontáneamente ronronea como un gato,
se huele especialmente el brazo derecho, desde los dedos hasta los hombros como tratando de rescatar ese par de segundos en que su cuerpo palpito y descanso en un ligero desahogado ritual felino.

 foto de Maria Paula Filippelli 1984

Ana Menstruante loca

Ana tiene 29 años, tres niños y un esposo que la adora a pesar de su temperamento inestable y de sus rechazos cada vez que se le da la gana.
Ana pide pocos deseo normalmente pequeños para que se cumplan, cuando tenía 15 años deseo con mucha fuerza enfermarse para no ir al colegio por miedo a un  examen de matemáticas, tan fuerte fue su anhelo que estuvo en cama por tres días con temperatura de mas o menos 40° y una tos espantosa.
Ana lleva 9 años 2 meses y no sé cuantos días pidiendo un deseo que no se le cumple, poder regresar el tiempo a cuando tenía 20 años, dos meses antes de quedar embarazada.
Ana nunca deseo un embarazo, nunca deseo un esposo, nunca deseo más niños.
Ana se toma un té de mariguana y se relaja, odia esos días del mes en que los pensamientos se le revuelven y le dan ganas de ser o hacer cosas que harían sonrojar a la más loca de las putas.
Ana sabe que hay que tener cuidado con lo que se desea, pero hasta la fecha no pasa nada.

foto de Jorge Ferrufino (b. 1986, Bolivia)

domingo

Resquicios Puberticos de Ana

Ana guarda una crisálida rota
por donde se escapan y se perdien 
sus sueños de adolescentes, como muñecas de trapo que
accidentalmente caen y se pudren en pozos de agua sala...
Roto... por donde emanan deseos de tiempos pasados.
Recuerdos de lo que fue y lo que pudo ser....


viernes

Inercia marital

El la besa de lado.
Ella huele a vainilla y canela.
El se hunde en la fragancia y se pregunta si su mujer cambio de perfume o simplemente por accidente se unto el rostro con los ingredientes de la torta, que justo en ese momento sacaba del horno.
¡Mi ana!
Le dice a el oído, mientras le aprieta la nalga izquierda.
Ella lo ignora y simula estar perdida en sus tareas.
El la besar pero ella lo esquiva despacio, muy despacio, para que el no perciba que lo está despreciando.
Luego...
Dice ana  mientras se aparta sin mirar.
El la ve alejarse de la cocina y se distrae en el vaivén de su falda y el fugaz aroma de vainilla y canela.


foto Maria Godoy Arteche (b. 1984, Chile)